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  • 23 de septiembre de 2026
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La cuenta regresiva ya comenzó, pero no todo está perdido. Quedan 100 días para revisar las metas de 2026, reconocer lo conseguido y hacer pequeños cambios en alimentación, movimiento, descanso y bienestar antes de despedir el año.

Por Milagros Castellanos vía Nueva Mujer

El calendario marca una cifra que invita a hacer una pausa y es que quedan 100 días para despedir el 2026. Puede parecer poco, pero también es suficiente para detenerse, mirar las metas que se plantearon al comenzar el año y preguntarse, sin culpas, cuáles avanzaron, cuáles quedaron en pausa y cuáles ya no tienen sentido.

Cuando se trata de bienestar, esta revisión no necesita convertirse en una lista de pendientes ni en una carrera contra el tiempo. La propuesta es identificar qué hábitos ya forman parte de la rutina, cuáles necesitan un pequeño empujón y qué se puede comenzar a hacer desde ahora para llegar al final del año sintiéndose mejor.

El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos (NIDDK) señala que modificar los hábitos puede requerir tiempo y que establecer objetivos pequeños y realistas puede facilitar que los cambios se mantengan.

Quedan 100 días antes de que se acabe el año, construye hábitos saludables
Quedan 100 días antes de que se acabe el año, construye hábitos saludables

No todo tiene que empezar de cero

Antes de pensar en lo que falta, vale la pena reconocer lo que ya se consiguió. Tal vez ahora se cocina más en casa, se bebe más agua, se camina con mayor frecuencia o se incorporaron frutas y verduras a las comidas. Incluso puede que algunos intentos no hayan funcionado como se esperaba y eso también forma parte del proceso.

El NIDDK recomienda comenzar con cambios pequeños, específicos y realistas. En lugar de intentar transformar toda la rutina de una sola vez, puede ser más útil elegir uno o dos aspectos que realmente se quieran mejorar durante las próximas semanas.

La alimentación también puede reajustarse

Si una de las metas del año era mejorar la alimentación y quedó a medias, todavía existe margen para construir una rutina más equilibrada antes de diciembre.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una alimentación variada que incluya frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales y fuentes de proteína, además de limitar el consumo de azúcares libres, grasas no saludables y sodio. Para las personas mayores de 10 años, recomienda consumir al menos 400 gramos diarios de frutas y verduras.

No hace falta esperar al lunes, al próximo mes ni al primero de enero. Una fruta más en el día, agregar vegetales a una comida o sustituir ocasionalmente un alimento por una alternativa menos procesada son decisiones concretas que pueden incorporarse desde ahora.

Quedan 100 días antes de que se acabe el año, construye hábitos saludables
Quedan 100 días antes de que se acabe el año, construye hábitos saludables

¿Y qué pasó con el movimiento?

Otra buena pregunta para esta revisión es cuánto movimiento ha tenido la rutina durante el año.

La OMS recomienda que los adultos realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o entre 75 y 150 minutos de actividad vigorosa. También recomienda realizar actividades de fortalecimiento muscular al menos dos días por semana.

Pero si esos números todavía parecen lejanos, no significa que los próximos 100 días estén perdidos. El NIDDK aconseja comenzar con pequeñas cantidades de actividad y aumentar progresivamente. Caminar, bailar, andar en bicicleta o practicar alguna actividad que resulte agradable puede ser una manera de empezar.

Diciembre no tiene que borrar lo construido

Las reuniones familiares, cenas, postres y celebraciones forman parte de esa época del año. Por eso, la meta no debería ser llegar a diciembre siguiendo una rutina tan rígida que cualquier celebración parezca un fracaso.

La OMS plantea que una alimentación saludable se basa, entre otros principios, en la diversidad, el equilibrio y la moderación.

Esto permite pensar en las comidas festivas dentro de un contexto más amplio. Una cena especial no define por sí sola los hábitos de una persona. Lo importante es que la alimentación cotidiana mantenga una base variada y equilibrada y que, después de una celebración, sea posible regresar a la rutina habitual sin castigos ni compensaciones extremas.

También hay tiempo para descansar mejor

La revisión de fin de año no debería concentrarse únicamente en la comida o el ejercicio. El descanso merece su propio espacio.

El NIDDK incluye el sueño y la reducción del estrés dentro de las estrategias relacionadas con un estilo de vida saludable. También señala que dormir poco puede estar relacionado con comer más y realizar menos actividad física.

Por eso, estos 100 días pueden ser una oportunidad para revisar horarios, reservar momentos de descanso y encontrar maneras de desconectarse de las obligaciones.

El mejor cierre de año todavía se puede construir

Quedan 100 días, pero no existe una lista universal de cosas que deban cumplirse antes de que termine el calendario. Cada persona puede elegir qué necesita priorizar.

Quizás sea caminar más, cocinar con mayor frecuencia, incorporar más alimentos nutritivos, dormir mejor o simplemente dejar de pensar que un día imperfecto significa haber fracasado.

La invitación es hacer una revisión honesta y amable, reconocer los avances, aceptar lo que quedó pendiente y escoger pequeños pasos que todavía sean posibles.

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