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En nuestras manos está cambiar el síndrome de los domingos por la tarde. He aquí un ejemplo de cosas bonitas que puedes hacer para ser más feliz.

Por Ana Morales vía Vogue

Esta es la rutina de domingo que me recomendó una psicóloga para generar dopamina y ser más feliz al comenzar cada semana.

Del síndrome del domingo por la tarde ya hemos hablado en otras ocasiones. Puede haber diferentes opiniones en cuanto a los días de la semana en los que nos sentimos más felices –un estudio reciente de University College en Londres ha confirmado (de forma inesperada para muchos) que la felicidad y satisfacciónalcanzan su momento álgido los martes–.

Pero la realidad es que el domingo por la tarde genera, de forma generalizada, cierta sensación de apatía, desánimo y, en los casos más extremos, tristeza, e incluso, ansiedad. Y aunque la respuesta de los psicólogos siempre es la misma –si esos signos son muy evidentes o llamativos pueden ser una señal de alerta de que algo no va bien a nivel emocional–, es habitual y normal sentir cierta negatividad.

“El domingo nos enfrenta a otra realidad. Aunque técnicamente sigue siendo parte del descanso, a menudo se padece como un recordatorio de que la rutina de nuestra vida está a la vuelta de la esquina. Aparece porque nuestra mente ya está adelantándose al lunes, anticipando tareas, rutinas y compromisos. Pero, en realidad, no es culpa del domingo, sino de nuestra percepción: lo convertimos en un símbolo del fin de la libertad”, nos explica la psicóloga Ana Morales.

La rutina de domingo de una psicóloga para generar dopamina y sentirse mucho mejor

De hecho, cuando anticipamos algo que no nos resulta tan agradable como puede ser la vuelta a la rutina, nuestro cuerpo responde y, en lugar de generar dopamina y otras moléculas de bienestar, “entra en juego el cortisol, la hormona del estrés, que nos prepara para enfrentar desafíos. Esto explica por qué el domingo, muchas veces, no logramos disfrutar plenamente el día y nos genera incomodidad e incluso tristeza. Nos centramos en las tareas pendientes o en los compromisos de la semana que viene, y eso nos desconecta del presente”, añade. Vivimos en la anticipación y en el modo espera, y nos cuesta disfrutar del presente, que en este caso sería tener una tarde libre de domingo en la que no hay que trabajar. Pero es posible, añade Morales, elegir cómo queremos vivir ese momento presente, ya que no podemos controlar lo que está por venir.

Una rutina de domingo por la tarde para generar dopamina y ser más feliz:

Ya hablamos hace tiempo de la regla de oro del doctor Olivier Courtin-Clarins para generar dopamina a diario: regalarse a uno mismo algo bueno tres veces al día. Y hablaba de cosas sencillas, no de grandes lujos: Un café en calma, una conversación con una amiga, un baño caliente… algo que nos haga sentir bien y no estar en piloto automático.

En el caso del domingo por la tarde, ya que tenemos tiempo y opciones para buscar esos momentos para generar dopamina, es importante crear rutinas que ayuden a transformar el domingo y convertirlo en un momento de disfrute y no de anticipación. Para la psicóloga Ana Morales, la rutina perfecta sería esta:

  1. “Crea un domingo significativo: redefine este día como un espacio para ti. Puedes comenzar con un desayuno especial, una meditación o un paseo al aire libre. Esto te ayudará a establecer un tono positivo y relajado para el día”, explica. Una reflexión interesante, sobre todo si has entregado los últimos domingos de tu vida a la limpieza o la organización (y a nada más).
  2. “Redefine el domingo, en lugar de verlo como el final, conviértelo en un inicio. Planea algo especial para el lunes: un desayuno rico, un outfit que te guste o un ratito para ti. Anticipar algo positivo puede cambiar cómo te sientes con respecto al inicio de la semana”, explica. De hecho, incluso se puede agendar para priorizar ese plan especial de lunes y que no caiga en olvido. ¿Qué tal tomar por fin ese café con esa amiga a la que siempre le dices ‘a ver si nos vemos’?
  3. “Conecta con lo que te gusta. Dedica tiempo a un hobbie que disfrutes, como leer, cocinar o incluso pintar. Crear algo con tus manos es una forma maravillosa de anclarte al presente. Y si puedes compartir un momento con familiares o amigas, aún mejor: las conexiones humanas nos llenan de energía”. La lista es infinita: colorear, hornear galletas, hacer punto, pulseras…
  4. “Desconecta de las obligaciones. Pon límites claros al trabajo: deja los correos y las tareas laborales para la semana. Y si necesitas planificar la semana, hazlo sin presión. Organiza solo lo esencial, como tu ropa o las comidas, pero piensa en ello como un acto de autocuidado, no una obligación”, apunta. Aunque nos pueda dar cierta paz mental poner al día el correo del trabajo, nos corta la desconexión. Por eso practicar el minimalismo (e incluso ayuno) de obligaciones es más que recomendable.
  5. Establece límites mentales. Si el domingo por la tarde empieza a preocuparte el lunes, recuerda esto: ‘El lunes me ocuparé del lunes. Ahora es domingo y voy a disfrutarlo’. Este pequeño cambio de perspectiva puede calmar tu mente y ayudarte a disfrutar más del presente”, apunta.
  6. Disfruta de la naturaleza y los detalles simples: sal al parque o dedica tiempo a saborear un café o una conversación tranquila. El presente está lleno de pequeños placeres si nos permitimos notarlos. Puede ser un buen momento para dar un paseo por la mañana y entregarse a las bondades de ver una serieo una película en el sofá por la tarde. Esa combinación puede ser mucho más productiva y necesaria que cualquier otra tarea.
  7. Practica la gratitud. Al final del día, reflexiona sobre tres cosas positivas que hayan sucedido durante la semana. Esta práctica, aunque sencilla, cambia tu perspectiva y te ayuda a enfocarte en lo que ya tienes. Recuerda, la clave está en encontrar un balance: planificar y soñar con lo que viene, sí, pero sin olvidar que el momento que realmente tenemos es el presente. Y es ahí donde ocurre la vida, concluye la experta.

Artículo originalmente publicado en Vogue España, vogue.es.

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