La pérdida de peso es uno de los temas de salud más complejos a nivel físico y mental, especialmente para mujeres, pues depende de múltiples procesos corporales con sus respectivas consideraciones y está influenciado por presiones sociales que rebasan los alcances naturales.
Por ello, ha sido una incesante fuente de enfermedades y frustaciones que no se han logrado tratar de manera efectiva a lo largo del tiempo debido a una razón: el enfoque. Durante mucho tiempo, las afecciones derivadas del metabolismo han recibido tratamientos totalmente dedicados a regular la ingesta y el gasto calórico con una estricta disciplina como el único hilo conductor hacia un determinado gramaje ajustado a estándares colectivos.
Ese tipo de procedimientos ha relegado factores trascendetales para lograr una cura sostenible en el tiempo que se adapte a cada paciente y reestablezca su salud con armonía, como las alteraciones hormonales, el historial clínico, la genética o el estilo de vida.
De incluir estos elementos a la balanza con una perspectiva empática y personalizada, el tratamiento de complicaciones metabólicas sería mucho más amable y efectivo con las personas, logrando mejorar su calidad de vida y reducir el alarmante incremento de pacientes alrededor del mundo.
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Conversamos con el médico cirujano, Luis Dorado, para que nos compartiera su perspectiva como especialista en Nutrición Clínica y Manejo Integral de la Obesidad con 15 años de experiencia en el tratamiento de la obesidad y las enfermedades metabólicas asociadas, durante los cuales fundó la Clínica Medicina Metabólica que hoy dirige, y creó el podcast ‘La Salud Nos Hará Libres’, donde han participado celebridades como Karime Pindter, Celia Lora, Erika Zaba y Kim Shantal.
¿Cómo funciona el metabolismo en mujeres?
Dr. Luis Dorado: “Si entendemos que la mujer tiene diferentes etapas de vida, veremos que el rol de las hormonas y el metabolismo van de la mano.
Hoy hablamos de enfermedades muy comunes en la mujer, como el síndrome de ovario poliquístico, la miomatosis uterina, la endometriosis y los cambios en la regularidad menstrual. Estas situaciones se dan, en gran parte, por alteraciones hormonales.
Desde la pubertad, con la primera menstruación, comienza este incremento hormonal, lo que también impacta en el metabolismo. Cuando hay desequilibrios, pueden aparecer cambios de peso. Es importante entender que estas condiciones no dependen únicamente de la alimentación; también intervienen factores genéticos y ambientales.
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Por ejemplo, muchas mujeres reportan cambios en el apetito, especialmente antes del periodo, que pueden estar relacionado con deficiencias nutricionales o alteraciones hormonales. Si se trata solo como un tema de alimentación, se genera un círculo complejo: ‘intento cuidarme, pero tengo más hambre, no veo resultados y entonces me frustro y desisto de comer sano’.
A lo largo de la vida hormonal en las mujeres (embarazo, tratamientos de fertilidad, premenopausia, menopausia y climaterio) el metabolismo sigue cambiando. Estas etapas afectan la masa muscular y, por lo tanto, el metabolismo. En general, a partir de los 30 años, el metabolismo comienza a disminuir, aunque esto varía según cada mujer”.
¿Cuál es el punto de partida más recomendable para empezar a tratar la pérdida de peso de forma sana?
Dr. Luis Dorado: “Debemos centrarnos en la persona. Cada caso es distinto. No es lo mismo una mujer que otra, y hay que entender por qué le resulta difícil lograr cambios. Factores como la falta de sueño afectan el cortisol, lo que impacta el ciclo menstrual, el estado de ánimo y el metabolismo.
Las sentadillas son un clásico para trabajar pierna que nunca pasa de moda.Getty Images.
Pero también hay que analizar el contexto: estrés laboral, ansiedad, dificultad para mantener hábitos, etcétera. Hoy hablamos de medicina del estilo de vida. Como médicos, muchas veces nos enseñan a tratar enfermedades, pero no a trabajar en los hábitos. Decimos ‘duerme mejor’, ‘haz ejercicio’, ‘come bien’, pero debemos entender por qué la persona no puede lograrlo.
Los factores hormonales también afectan la energía. Por ejemplo, una mujer con deficiencia de hierro puede sentirse constantemente cansada, lo que dificulta hacer ejercicio. El mensaje clave es individualizar.
Hay que entender al paciente desde una perspectiva individual y eso abarca su relación con su entorno (familia, pareja, trabajo) porque todo eso puede afectar su metabolismo, sus hormonas y su peso.
Aunque no lo parezca, trabajar con un propósito es un elixir de dopamina.Polina Zimmerman/Pexels.
Si yo no encuentro la causa de la obesidad, no la estoy tratando y estoy condenado a repetir un círculo vicioso. Puedo tomar medicamentos y aplicarme tratamientos y bajar 10 kilos, pero volverlos a subir en seis meses al dejarlos. Yo no puedo tratar la obesidad si no curo la causa.
Incluso puede ser que un paciente no tenga temas hormonales ni metabólicos, pero sí condiciones psicológicas que le dificulten generar nuevos hábitos, y es más complejo aún porque no es tan fácil tratar la obesidad o el sobrepeso con el simple cambio de hábitos.
¿Cuál ha sido el impacto de este cambio de perspectiva?
Dr. Luis Dorado: “Siempre trato darle a entender a mis pacientes que la obesidad no es su culpa. La obesidad no es falta de fuerza de voluntad disciplinaria, es una enfermedad compleja con múltiples orígenes. Se sienten liberados cuando logran entenderlo porque desparecen los problemas psicológicos, alimenticios y de imagen corporal que surjen de ese mito.
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¿Cómo puede ser más fácil para las mujeres entender las señales de que nuestra salud metabólica necesita atención?
Dr. Luis Dorado: “Lo primero es inmediatamente ir al médico cuando algo esté raro y no esperar a que surjan más síntomas. Cambios en la menstruación, acné, aumento de vello, cambios en la piel, mayor apetito o aumento de peso son señales de alerta.
Las mujeres deben de tener su vigilancia ginecológica desde los nueve años porque ayuda también a entender si estos cambios en la menstruación pudieran ser normales o no. Muchas veces ahí es donde debemos de trabajar y de ahí derivar, si es que hay riesgo de cambios en el metabolismo. Tenemos que entender que hay demasiados factoresque pueden intervenir en el metabolismo de las mujeres”.