Radio En Linea
  • 9 de octubre de 2025
  • Radio Mejor
  • 0

vía Es La Moda

Octubre y noviembre no solo significan pan de muerto con chocolatito caliente, también son los días en los que las almas regresan a visitarnos. Y sí, hay todo un calendario (como agenda VIP) para recordar a los que ya se nos adelantaron. Te lo cuento para que sepas qué poner y cuándo.

27 de octubre: las mascotas

Aunque no aparece en los calendarios más tradicionales, cada vez más familias dedican un espacio en el altar para sus lomitos, michis o animalitos que ya partieron, como un gesto de amor para esos compañeros que nos dieron alegría y que también merecen su veladora, agua y hasta su croqueta favorita.

28 de octubre: las almas solitarias

Se prende la primera vela y se coloca una flor blanca. Es como abrir la puerta para recibir a las ánimas solas que no tienen quién les rece.

29 de octubre: los olvidados

Aquí toca encender otra vela y poner un vaso con agua, dedicado a los difuntos olvidados o desamparados. Es como decirles: “tranqui, yo sí me acuerdo de ti”.

30 de octubre: los que se fueron antes de tiempo

Este día es para las personas que murieron en accidentes o sin poder comer. Se pone otra vela, un vaso de agua y un pan blanco.

31 de octubre: nuestros ancestros

Se prende otra vela, se coloca agua, pan blanco y fruta. Este día está dedicado a nuestros antepasados, a esas raíces que nos trajeron hasta aquí.

1 de noviembre: los niños

Día de Todos los Santos. Aquí llegan las almas de los peques que se fueron antes de tiempo. Este día, el altar se llena de comida, dulces y juguetes.

2 de noviembre: los adultos

El Día de los Fieles Difuntos. Llegan las almas de los grandes a disfrutar la ofrenda. Básicamente es el día más fuerte del ritual.

3 de noviembre: la despedida

Se prende la última vela blanca. Es el momento de agradecer, despedir a los que vinieron y recoger la ofrenda.

Más allá de las flores de cempasúchil y las calaveritas de azúcar, estos días son un recordatorio de que fallecer no es final, sino una pausa para reencontrarnos con quienes amamos. Y aunque sea con un pan, una vela o un vaso de agua, cada detalle cuenta como un “te extraño” que viaja directo al cielo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *