Cuida tu cuerpo siguiendo las recomendaciones de seguridad.
Por Pamela Vázquez vía Glamour
Ya sea que entrenes en casa o seas miembro de un estudio especializado, hay ciertos errores al practicar pilates que debes evitar si no quieres interrumpir tu fitness era por una lesión, sobre todo si acabas de empezar, pues además de que estarás causándole un daño a tu cuerpo, también perderás motivación para ser constante con el ejercicio.
Los pilates son un tipo de entrenamiento diferente a levantar pesas, correr o boxear, pero eso no significa que sean fáciles y totalmente seguros. De hecho, están catalogados como un conjunto de movimientos tan retadores como el yoga o el ballet porque involucran todo el cuerpo, y existen diversos niveles de difcultad que aumentan el riesgo de torsones, daños en las articulaciones, distensiones e incluso fracturas si no se realizan con cuidado.
Por ello, debes saber muy bien cuáles son los malos hábitos de los que te debes alejar por completo para sacarle el mayor provecho a cada ejercicio, y aquí hemos reunido los más importantes. ¡Presta mucha atención! Y regresa a la lista cada que lo necesites.
7 errores al practicar pilates que debes evitar
Antes de empezar, es importante dejar claro que no debes presionarte por hacer todo perfecto a la primera. Es completamente normal avanzar poco a poco cuando se trata de dominar la técnica correcta de entrenar cualquier tipo de disciplina. Solo mantente enfocada en las sensaciones de tu cuerpo para que, al momento en que notes la mínima señal de dolor, pares la práctica y retomes después.
No coordinar tu respiración con cada movimiento
Uno de los principios básicos que determinan la eficacia de los pilates es la respiración coordinada, pues ayuda a liberar tensiones y así enfocar mejor el trabajo en los músculos correspondientes. Cada secuencia es distinta, sin embargo, todas siguen una misma fórmula: inhalar al preparar la posición final, exhalar al ejecutarla.
Arquear la espalda baja
El más delicado de todos involucra a la zona más propensa a lesiones que también pueden afectar la columna. Los lumbares son los músculos de la espalda baja que, de no aplicar fuerza en otros músculos, recibe todo el peso corporal. Para evitar lastimarlos, debes aprender a contraer el abdomen, o mientras lo logras, darle el soporte necesario, como colocar tus manos debajo de los glúteos o almohadillas resistentes al hacer ejercicios de piso.
No contraer el abdomen
Ya establecimos que el secreto para proteger los lumbares es contraer el abdomen, pero ¿cómo se hace? Pues aunque parezca intuitivo, tiene más bien cierta técnica no tan sencilla de lograr en el primer intento. Para empezar, es un estado temporal que solo se puede alcanzar al exhalar. Además, no se trata de succionar el estómago, sino más llevar el ombligo hacia adentro con el control suficiente para no privarte de respirar.
Comer poco antes de la clase
Esta regla realmente aplica para todos los tipos de ejercicio, así que evita comidas pesadas por lo menos dos horas antes de tu sesión si no quieres sufrir de reflujo, náuses, vómitos o dolores estomacales por gases. Los snacks de pre entreno son perfectos para saciarte sin impedirte entrenar.
Elevar los hombros
Cuando aún no has desarrollado la fuerza suficiente en el cuerpo, automáticamente te apoyarás de las zonas naturales más fuertes, como la espalda alta. Es importante que poco a poco vayas restándole trabajo para entrenar en realidad y evitar el desarrollo de joroba de viuda.
No apoyar manos y pies con firmeza
Otro básico que enseñan en las primeras clases de pilates es el apoyo correcto de manos y pies para darle el soporte necesario a tu cuerpo y así pueda ejecutar los movimientos como se debe. Te ayudará practicar solo las posturas de los cuatro para aprender a identificar cuándo están bien colocados: cada dedo y las almohadillas deben tocar el tapete por completo.
Hacer movimientos rápidos y descontrolados
Finalmente, el último de los errores al practicar pilates que debes alejar de tu vida a toda costa es priorizar ritmo sobre técnica. Este tipo de ejercicio no está enfocado en la resistencia cardiovascular, se trata más bien de alcanzar control y fuerza. Así que, no te presiones por hacer las más repeticiones posibles, mejor concentra tu atención en marcar cada paso correctamente. ¡Y menos te preocupes por el sudor! No es indispensable para saber que lo hiciste bien.









































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































