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  • 10 de julio de 2025
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También conocido como positividad tóxica.

Por Pamela Vázquez vía Glamour

En mundo donde se romantiza la autoexigencia, es fundamental tener las alertas encendidas para detectar frases motivacionales que son tóxicas, pues difunden patrones de pensamiento autodestructivos envueltos en palabras bonitas que los disfrazan de consejos de superación personal.

Ideas como “Tú eliges cómo sentirte” o “Si quieres, puedes” suenan empoderadoras, pero rechazan otra parte natural de la experiencia humana: la tristeza, el dolor, la culpa ante lo que no podemos controlar por más “esfuerzo” que demos, cuando al contrario, ese desgaste emocional y físico sin utilidad incentiva el malestar.

Otros “consejos motivacionales” modernos criminalizan el autocuidadoacusándolo de obstáculo para lograr metas irreales vendidas como posibles a través de publicidad capitalista. Dicen por ahí “Sé tu mejor versión”, “no pares hasta lograrlo”, “aprovecha cada segundo”… ¿y el descanso? ¿y la imperfección?

Cuando alguien atraviesa una depresión, un duelo, ansiedad, pobreza, discriminación, trauma, frases como “Todo pasa por algo” o “Todo está en tu mente” no solo no ayudan, sino que manipulan a las personas para tomar una responsabilidad que no les corresponde para quitársela a quien sí, por no mencionar que discriminan el estado de ánimo bajo por falta de educación emocional para aprender a lidiar con la tristeza, la ira, la desesperanza, etcétera.

Y la cereza en el pastel es que causan una desconexión con uno mismo, pues te obligan a enterrar tus sentimientos e ideas auténticas para impostar otras “más bonitas”. Te empujan a maquillar la tristeza, negar la rabia, disimular el cansancio y eso te rompe en silencio.

Es recomendable acostumbrarte a cuestionar las ideas comúnes para no dejarte arrastrar por sus efectos negativos ocultos en las letras chiquitas de los contratos sociales.

depresion sonriente
Aunque es difícil de detectar, existe y es válida.Alpgiray Kelem/Getty Images.

20 frases motivacionales que son tóxicas y deberías cuestionar

  • “Tú eliges ser feliz”. Claro, porque la depresión y el trauma son decisiones (SARCASMO). Al vivir en sociedad, nuestro destino está inherentemente condicionado a las acciones y pensamientos de otros. No todo es tu responsabilidad.
  • “Todo pasa por algo”. Aceptar que no todo tiene una razón de ser es una manera asertiva de lidiar con el absurdo (el término acuñado por Albert Camus). A veces las cosas simplemente duelen y lo único que se puede hacer con eso es aprender a gestionar el dolor.
  • “Si quieres, puedes”. Esta idea ignora los obstáculos externos que quedan muy lejos del radio de control propio, incluso aquellos que suceden dentro de uno mismo, como el cansancio, las enfermedades, etcétera.
  • “Todo está en tu mente”. Si bien existen patrones de pensamiento maladaptivos, como catastrofizar o de autosabotaje, hay ideas proconcebidas subtextuales que sí tienen un impacto en nuestra vida.
  • “Solo atraes lo que vibras”. Esto impone una creencia espiritual con la que no todos concuerdan.
  • “No te quejes, agradece”. El agradecimiento no debería usarse como mordaza emocional.
  • “Trabaja en silencio y deja que el éxito haga ruido”. Es literalmente imposible lograr las cosas a solas porque vivimos en un sistema social. No tengas miedo de apoyo, comunidad o simplemente ánimos.
  • “Los límites están solo en tu cabeza”. No. Hay límites físicos, mentales, económicos y emocionales reales. Reconocerlos también es sano.
  • “Levántate y lucha, no seas débil”. A veces la lucha es descansar, llorar, pedir ayuda o simplemente no rendirse hoy.
  • “El dolor es parte del crecimiento”. Puede serlo, sí, pero no todo dolor es útil. Algunos solo destruyen y necesitan ser cuidados, no glorificados. Es importante aprender a diferenciarlos y tratarlos como se debe.
  • “La vida es 10% lo que te pasa y 90% cómo reaccionas”. O sea, ¿las injusticias y tragedias no importan? Cuidado con esa “responsabilidad emocional extrema” que romantiza la autoexigencia.
  • “No te lo tomes personal”. Pero… a veces sí es personal. Y es válido que duela. La clave es aprender a manejar la situación desde la asertividad y no desde el rencor o la venganza.
  • “Tienes que perdonar para sanar”. Perdonar no siempre es posible, ni necesario. Y sanar no depende exclusivamente de eso.
  • “Solo tú puedes hacerte feliz”. La autonomía es linda, pero los vínculos importan. Somos seres interdependientes que necesitamos conectar con otras personas en diferentes alcances para sentirnos plenos.
  • “Sé la mejor versión de ti”. A veces lo más sano es bajar el porcentaje del rendimiento y eso no es señal es de debilidad, sino de humanidad.
  • “El éxito es una elección”. La gente en situación de violencia, exclusión o enfermedad grave tienen bastante argumentos para refutar esta frase.
  • “Rodéate solo de energía positiva”. Esto suena más a discriminación emocional que autocuidado. Así como nosotros merecemos compasión en nuestros momentos difíciles, los demás también.
  • “No pares hasta lograrlo”. A veces parar es el logro porque previene el burnout.
  • “Lo imposible solo tarda un poco más”. A veces tarda toda la vida. O simplemente no se da. Y no pasa nada.
  • “Todo está bien”. No, a veces nada está bien. Y reconocerlo es el primer acto de amor propio real.
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