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  • 5 de febrero de 2026
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Una experta te explica por qué no estás consiguiendo los resultados que esperas.

Por Vanessa Santos vía Glamour

¿El sérum facial es una versión más cara de la crema hidratante? Nada más lejos de la realidad. Aunque su precio suele ser más elevado —si bien hoy existen fórmulas accesibles—, esto responde a una razón clara: concentran activos en mayor proporción y actúan en capas más profundas de la piel. Antioxidantes, ingredientes regeneradores, moléculas que afinan poros o refuerzan la hidratación trabajan aquí con mayor precisión. El problema no suele ser el producto, sino cómo lo usamos.

A pesar de que el sérum facial ya forma parte de muchas rutinas de skincare, sigue siendo uno de los cosméticos peor aplicados. Y cuando no funciona como esperamos, la frustración llega rápido. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, basta con corregir algunos errores básicos para empezar a notar resultados reales.

Srums
Getty Images

Los errores más comunes al aplicar tu sérum facial

Estas son algunas de las acciones que muchas personas comenten al usar el sérum y que sin darse cuenta pueden contrarrestar su efectividad.

Aplicarlo sin lavarte las manos

Aplicar el sérum con las manos sucias o manipular el envase sin higiene puede transferir bacterias a la piel y al producto, afectando su eficacia y la salud del cutis.

Usar demasiada cantidad

Una cantidad del tamaño de un guisante es suficiente para rostro y cuello. Excederse no mejora los resultados y puede saturar la piel o dificultar la absorción.

Mezclar diferentes activos sin consultarlo con un experto

Combinar varios sérums o ingredientes potentes sin conocimiento puede provocar irritación o anular sus beneficios. Es clave elegir activos compatibles y usarlos de forma estratégica.

Usar un sérum facial que no es para tu tipo de piel

Elegir un sérum por moda y no por las necesidades reales de tu piel es un error frecuente. Cada piel es distinta. La clave está en identificar tu tipo de piel y elegir activos que traten tus preocupaciones específicas.

No respetar el orden de aplicación

Los productos ligeros y acuosos, como los sérums, deben aplicarse antes de las cremas densas. Alterar el orden impide que los activos penetren correctamente.

No usar bloqueador solar

Sin SPF diario, los daños del sol pueden revertir los beneficios del sérum, provocar manchas y acelerar el envejecimiento, especialmente si usas retinol o vitamina C.

No ser constante con el uso

Cambiar de sérum constantemente o esperar resultados inmediatos impide que la piel responda al tratamiento. La solución es la constancia: usar el producto de forma disciplinada y darle varias semanas para que muestre resultados visibles y duraderos.

Srum facial
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¿Cómo aplicar correctamente un sérum facial?

Lo habitual es utilizar una cantidad de sérum facial equivalente al tamaño de un chícharo, suficiente para cubrir rostro y cuello sin saturar la piel. Lo ideal es aplicarlo aproximadamente dos minutos después de la limpieza facial, siempre sobre la piel seca y nunca húmeda, para asegurar una correcta absorción de los activos. Sin embargo, la cantidad y el momento no lo son todo: para que el sérum cumpla realmente su función, la piel debe estar perfectamente limpia y preparada.

Los sérums son productos muy transformadores porque tratan necesidades concretas, pero funcionan mucho mejor cuando forman parte de una rutina bien pensada”, asegura Ana Santamarina, experta en dermocosmética y formulación y fundadora de Santamarina Cosmetics. Según la especialista, existen básicos innegociables para que un sérum actúe como debería. “Para obtener todos los beneficios de un sérum la piel necesita una buena limpieza, una exfoliación suave una vez a la semana y una hidratación adecuada y mantenida de manera constante”.

Contrario a lo que muchas personas creen, la hidratación no interfiere con el efecto del sérum. “Al contrario de lo que puede llegar a pensarse, la hidratación no ‘anula’ el efecto de un sérum, sino todo lo contrario, lo potencia. Una piel hidratada siempre va a tolerar mejor los activos y a responder mucho mejor al tratamiento”, explica Santamarina. Además, recalca la importancia de usar protección solar a diario durante todo el año, especialmente si se emplean activos como retinol o vitamina C. “La protección solar es clave para que los resultados se mantengan en el tiempo. De esto no te arrepentirás nunca”.

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