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  • 5 de septiembre de 2026
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Este hábito sencillo y efectivo en verano cuenta con numerosos beneficios según recuerdan los profesionales

Por Sophie Fernández vía InStyle

Aunque las altas temperaturas compliquen la práctica de algunas actividades en verano, es posible permanecer en forma y fortalecer el cuerpo. Uno de los mejores escenarios para hacerlo es el agua. Además de bajar la temperatura corporal, permite practicar de forma efectiva y fácil. Piscina, playa, río… son muchos los espacios que lo fomentan. Y no es necesario realizar un esfuerzo intenso para ver resultados. Basta con incluir pequeños hábitos para notar la diferencia. Algo tan sencillo como caminar en el agua puede ser significativo en numerosos aspectos.

Además de influir en el bienestar físico, al movilizar todas las áreas corporales, también puede desempeñar un papel en el mental. Los expertos coinciden que, más allá de disciplinas más intensas como la natación y el aquagym, la caminata en el agua es un ejercicio muy fácil de incluir a diario en verano. A menos que existan contraindicaciones claras, se puede practicar casi a cualquier edad y es compatible con un gran número de morfologías y condiciones físicas. Eso sí, a la hora de realizarlo, los expertos señalan la importancia de protegerse de otros factores como el sol. Caminar en el agua, sí, pero con sombrero y protector solar en cualquier circunstancia.

caminar piscina
@HAILEYBIEBER

Caminar en el agua: los beneficios

Jesús Vázquez, experto en salud y nutrición (@nutri.vazquez.) aclara primero que el tiempo en el agua importa. “El error que comete casi todo el mundo cuando va a la playa es salir del agua demasiado pronto. No te bañes solo cinco minutos. Si puedes, quédate unos 30 minutos. Durante ese tiempo tu cuerpo está trabajando mucho más de lo que parece”. Explica que “el agua roba calor mucho más rápido que el aire, así que tu organismo tiene que gastar energía para mantener su temperatura. Además, aunque creas que estás quieto, las olas y la resistencia del agua hacen que piernas, abdomen y espalda trabajen constantemente para mantener el equilibrio. Y hay otro beneficio muy interesante: si sueles tener las piernas hinchadas o retener líquidos, la presión del agua actúa como una especie de ‘media de compresión’ natural, favoreciendo el retorno venoso y el drenaje linfático, especialmente si caminas o nadas”.

Aun así matiza: “Bañarte en el mar no adelgaza. Pero sí que esos 30 minutos hacen que tu cuerpo trabaje más de lo que imaginas mientras tú simplemente disfrutas del agua. Y no solo ocurre en el mar. También pasa si te bañas en un río o en un lago”. El doctor Camilo Rodríguez, neumólogo (@dr.camiloneumologo), incide en que “caminar en el agua es uno de los ejercicios más seguros y eficaces para personas con EPOC, artrosis, secuelas neurológicas u obesidad. La flotación reduce hasta 90% del peso corporal, disminuye el dolor, libera el tórax y permite moverse sin miedo”. Recuerda que la evidencia clínica muestra que el ejercicio acuático aumenta la fuerza inspiratoria y espiratoria entre 10% y 12%, mejora la movilidad torácica casi 30%, reduce la sensación de ahogo entre 30% y 40%, • y puede mejorar la capacidad de ejercicio hasta 200 metros más en pruebas estandarizadas. Por ende, es una actividad completísima cuyos pros son numerosos.

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@GEORGINAGIO

Caminar por la orilla, más beneficios

Marta García, esteticista y experta en medicina estética, fundadora y responsable de los centros Marta García, ubicados en Oviedo, explica que caminar en la orilla, con el agua hasta las pantorrillas, también es clave: “Combina movimiento, resistencia y activa a nivel muscular, aprovecha la compresión natural del agua y trabaja mucho las piernas con muy poco impacto. Al caminar activamos la musculatura del pie y de los gemelos, que funcionan como una bomba y ayuda a mejorar la circulación de retorno y  a impulsar la sangre hacia arriba. Al hacerlo dentro del agua, la presión hidrostática ejerce una compresión suave y progresiva sobre las piernas que favorece el retorno venoso y alivia la sensación de pesadez o hinchazón”.

Acerca de caminar descalzos sobre la arena, subraya que “también obliga al pie a trabajar de una forma más completa para adaptarse a la superficie inestable activamos la musculatura de la planta, los dedos y el tobillo, y permitimos que todo el arco plantar participe en las distintas fases de la pisada. Por la resistencia del agua en cada paso se trabaja más la musculatura de las piernas y los glúteos, pero con menos impacto en las articulaciones que al caminar sobre suelo firme, por eso es un ejercicio especialmente interesante para personas con lesiones, sobrepeso, molestias articulares o con poca tolerancia al ejercicio intenso. Caminar sobre arena y con resistencia también exige más esfuerzo que hacerlo sobre una superficie firme y esto genera un gasto energético muy superior a la misma velocidad, que caminando por asfalto….porque parte de la energía se pierde al hundirse y hay que estabilizar el cuerpo en cada paso”.

caminar por la playa
@BRUNABEAR

Es una manera de trabajar el conjunto del cuerpo: “En realidad todo el cuerpo, tobillos, gemelos, muslos, espalda, abdomen… Trabaja toda la musculatura estabilizadora del abdomen y de a   la espalda, porque obliga al cuerpo a mantener el equilibrio constantemente. A nivel circulatorio ayuda mucho en el desplazamiento de líquidos acumulados en los tejidos y sangre”. ¿Y sobre la piel? “Puede ser agradable y dejar una sensación temporal de piel más lisa y descongestionada, sobre todo por el efecto del agua fresca, el movimiento, y por la ayuda que hace para que el cuerpo regule la temperatura y la disminución de la hinchazón. Pero no actúa como un tratamiento de piel como tal. Es más, después de caminar conviene aclarar la piel con agua dulce, secarla sin frotar y aplicar una crema corporal que reponga agua y lípidos. Y, por supuesto, utilizar protección solar, porque aunque las piernas estén dentro del agua continúan recibiendo radiación ultravioleta”, señala la experta.

Sea como sea, caminar en el agua puede tener efectos muy positivos en el cuerpo. Además de activar los músculos, proteger la salud cardiovascular y mantener activo de forma natural.

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