Radio En Linea
  • 20 de agosto de 2026
  • Radio Mejor
  • 0

Los pasos básicos para comenzar a cuidar tu piel sin gastar de más ni llenar tu baño de productos

Por Katia Pantoja vía Nueva Mujer

Si estás empezando a cuidar tu piel, no necesitas llenar el baño de productos ni seguir una rutina de 10 pasos.

De acuerdo con dermatólogos de la Academia Americana de Dermatología (AAD), una rutina básica puede construirse alrededor de tres pasos:limpiar, hidratar y proteger la piel del sol.

La clave está en elegir productos adecuados para tu tipo de piel y, sobre todo, mantener una rutina constante. Antes de incorporar activos o tratamientos específicos, conviene darle prioridad a las necesidades básicas de la piel.

Empieza con una limpieza suave

El primer paso de cualquier rutina es mantener la piel limpia. La AAD recomienda utilizar un limpiador suave y no abrasivo, preferentemente sin alcohol, y evitar tallar el rostro, ya que la fricción puede provocar irritación.

Para lavar tu cara, utiliza agua tibia y aplica el producto con las yemas de los dedos. Después, enjuaga y seca dando pequeños toques con una toalla limpia, sin frotar.

La frecuencia también importa. Los dermatólogos recomiendan lavar el rostro hasta dos veces al día y después de sudar mucho. Sin embargo, las personas con piel seca o sensible pueden necesitar una limpieza más limitada para evitar irritaciones.

Hidrata aunque tengas piel grasa

Después de limpiar el rostro, aplica una crema hidratante. Este paso ayuda a mantener la piel hidratada y no es exclusivo de quienes tienen piel seca. Especialistas resalta que incluso las personas con piel grasa deben hidratarla.

Para elegirla, primero identifica cómo se comporta tu piel. Si suele presentar descamación, puede ser seca; si tiene brillo y sensación grasa, puede ser oleosa; y si presenta características de ambas, podría ser mixta.

También puedes buscar productos etiquetados como “no comedogénicos”, especialmente si tienes tendencia a presentar brotes, ya que están formulados para no obstruir los poros.

Si tienes piel sensible, optar por productos sin fragancia puede ayudar a disminuir el riesgo de irritación.

El protector solar es el paso que no debes saltarte

Por la mañana, el último paso debe ser el protector solar. Dermatólogos recomiendan utilizar uno de amplio espectro, resistente al agua y con FPS 30 o superior como parte de una rutina diaria de cuidado de la piel.

El término “amplio espectro” significa que el producto ofrece protección frente a los rayos UVA y UVB.

También es recomendable complementar el protector solar con otras medidas, como buscar sombra y utilizar ropa que cubra la piel cuando exista una exposición prolongada al sol.

Si estás comenzando, no necesitas incorporar inmediatamente exfoliantes, sérums o múltiples activos.

Una rutina sencilla y constante puede ser un mejor punto de partida que utilizar demasiados productos al mismo tiempo.

Además, si presentas irritación persistente, acné importante o algún problema específico de la piel, lo recomendable es consultar con un dermatólogo para determinar qué productos son adecuados para ti.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *