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Morelia, Mich., a 5 de junio de 2026. A dos años del asesinato de Jean Cadet Odimba On’etambalako Wetshokonda, defensor de los derechos humanos, el ombudsperson, Josué Mejía, reconoció la deuda moral y jurídica que el Estado Mexicano mantiene con la familia del también catedrático.

En el marco del homenaje por el segundo aniversario luctuoso de Cadet Odimba, y ante el memorial erigido por la familia en la Unidad Deportiva INDECO, dijo que no basta con honrar la memoria, sino que ésta debe acompañarse de verdad, justicia y reparación del daño.

Calificó “vergonzoso” que, a dos años del crimen, los dos presuntos responsables del asesinato todavía no sean juzgados y el autor intelectual siga sin ser identificado.

Ante esta circunstancia, Mejía Pineda refrendó su compromiso de acompañar a la familia hasta que el caso alcance verdad, justicia y reparación del daño.

Por su parte la activista, Cristina Cortés Carrillo, coordinadora general del colectivo Todas y Todos Unidos por los Derechos Humanos en Michoacán (TODEHUMI), se refirió al doctor Cadet Odimba como una persona sabia, generosa, pacífica, fuerte y, sobre todo, un gran defensor de los derechos humanos, cuyo legado sigue presente.

Consideró que la no resolución del caso se debe a tácticas “dilatorias” en las que han sido parte las autoridades responsables de la impartición de justicia, por lo que solicitó la intervención de este organismo, de la Subsecretaría de Derechos Humanos y Población de la Secretaría de Gobierno, así como de la Comisión Legislativa de Derechos Humanos del Congreso del Estado.

En representación de la familia Odimba Cruz, habló Shandé Akonyi, quien externó su agradecimiento a las y los presentes por su acompañamiento y consuelo, pero también evidenció que, pese al tiempo transcurrido, el caso continúa sin esclarecerse.

Resaltó el legado que Cadet Odimba deja a la sociedad: su fuerza, su vocación, su profundo sentido de justicia, su convicción inamovible sobre la valía de luchar por lo correcto, aunque eso implique sacrificios.

Al acto solemne de memoria y reconocimiento asistieron representantes de los Poderes Ejecutivo y Judicial, de la Fiscalía General del Estado, de organismos autónomos, del Ayuntamiento de Morelia, de instituciones académicas, de organizaciones de la sociedad civil e integrantes de TODEHUMI. La ceremonia contó con la participación de la mezzosoprana María Dolores Zavala, quien interpretó dos poemas musicalizados relacionados con la justicia, la solidaridad y el amor.

Las y los presentes montaron una guardia de honor y depositaron gerberas y dalias ante el memorial, flores que simbolizan el vínculo entre la República del Congo y México, países en los que el doctor Jean Cadet dejó parte de su legado.

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