Cuestionar los mensajes de figuras públicas nunca fue tan importante.
Por Pamela Vázquez vía Glamour
Javier ‘Chicharito’ Hernández dijo recientemente en TikTok:
“Mujeres, están fracasando. Están erradicando la masculinidad haciendo a la sociedad hipersensible. Encarnen su energía femenina cuidando, recibiendo, nutriendo, multiplicando, limpiando, sosteniendo el hogar que es el lugar más preciado para nosotros los hombres. No le tengan miedo a ser mujeres, a permitirse ser lideradas por un hombre que lo único que quiere es verlas felices porque nosotros no conocemos el cielo sin ustedes. Responsabilizarlas de su energía también es amarlas. Hombres, estamos fallando en la falta de compromiso, poner a nuestra pareja al último, no tener palabra y no priorizar hábitos para volvernos admirables. Entiendo que nos da miedo hablar y expresarnos verdaderamente de lo que sentimos porque están tratando de erradicar la masculinidad, porque en ciertos casos del pasado se suprimió la energía femenina. Pero muchos estamos aquí con ganas de amarlas, cuidarlas, respetarlas y proveerlas, pero ustedes, mujeres, tienen que aprender a recibir y a honrar la masculinidad. A veces la verdad puede doler al instante, pero eso es crecer. Aceptemos la verdad y cambiemos lo suficiente para crear la humanidad que siempre hemos buscado”.
@chicha14_
Chicharito asegura cuál debería ser el rol de las mujeres y los hombres en la sociedad
Desde que el futbolista tapatío de 37 años publicó un video narrando este mensaje mientras estaba sentado tranquilamente en la sala de su casa, el debate sobre los roles de género volvió a la mesa pública para cuestionar la prevalencia del machismo que está tomando nuevas vías de escape, como el movimiento incel.
La destacada carrera en el deporte nacional e internacional del atletla mexicano le ha valido un reflector de gran alcance, pues acumula más de 6 millones de seguidores solo en TikTok. Por ello, las ideas que difunde tienen un gran impacto en la sociedad, pero en esta ocasión no están encaminadas hacia el desarrollo humano, contrario a lo que él piensa (y muchos otros).
En realidad, propagan ideologías obsoletas sobre la relación entre mujeres y hombres que jerarquizan sus papeles en la sociedad en función de las ventajas masculinas, como el resultado desafortunado de su retorno impulsado por el contexto sociopolítico actual que está estelarizado por personas machistas en posiciones de poder y un profundo resentimiento hacia la lucha feminista debido a su efecto transformador en las dinámicas sociales hacia un sentido equitativo.
Los roles de género no son estáticos
De acuerdo con el Instituto Nacional de Mujeres de México, “los roles de género establecen socialmente las tareas y responsabilidades asignadas a los sexos. En virtud de que son papeles construidos y aprendidos en la sociedad, pueden modificarse a partir del respeto a los derechos humanos de las personas y al despliegue de sus libertades y capacidades”.
Es decir, la construcción y deconstrucción es un proceso básico cuando se trata de establecer roles de género porque la sociedades son intrínsicamente evolutivas. Dado que gran parte de las directrices sobre el papel de las mujeres y los hombres están enraizadas en la naturaleza de la especie humana y los comportamientos natos de sus sexos, es común creer que eso es inamovible.
Sin embargo, con el paso de los años se ha demostrado que las personas tenemos la capidad de adaptarnos a diferentes modos de vida, sobre todo cuando se trata de priorizar una convivencia sana, sostenible, equitativa y consensuada. Cuando ciertas situaciones atentan contra esos estándares, es preciso y posible hacer ajustes que encaminen el bienestar común.
Por ello, mensajes como el de Hernández es un claro ejemplo de la imposición de roles de género que solo velan por el cuidado de los hombres. Las mujeres hemos sido muy claras en exponer los motivos que hacen del patriarcado un sistema opresivo y violento para nosotras, exigiendo un cambio indispensable en la sociedad abanderado como el movimiento feminista. Pero la base de nuestras peticiones no incluyen una sobreposición de las mujeres sobre los hombres en venganza de la sumisión a la que hemos estado forzadas por ellos, sino que proponen un equilibrio que distribuya los derechos y responsabilidades de manera justa.
Ideas como las que expusó el jugador mexicano invalidan nuestras perspectivas, sentimientos y demandas, e invitan a una regresión que silencian la voz femenina para aumentar el volumen de la masculina. La raíz de esto parece radicar en el resentimiento de los hombres por el incremento de la presencia de las mujeres que, desde su visión, minimiza la suya.
De ahí que en los últimos años movimientos como incel (célibes involuntarios), transformado de un manifiesto vulnerable sobre la soledad en un odio hacia el poder de elección romántica y sexual de mujeres, haya tomado tanta fuerza, al punto de cobrar varias vidas y causar una crisis global de seguridad y salud mental.
Cuestionar, el único hábito que no debemos romper
Aunque líderes de opinión como Andrew Tate, Diego Dreyfus o Javier ‘Chicharito’ Hernández tengan un poder de influencia gigante, es imprescindible cuestionar sus discursos para que no perpetúen o revivan sistemas anticuados que no representan los valores actuales de la sociedad ni promueven la evolución hacia un futuro mejor.
Por ello, las peticiones de que la Federación Internacional del Fútbol Asociación (FIFA) regule el comportamiento de sus miembros, como la que hizo la actriz española, Sara Sálamo, son tan legítimas como necesarias.
Si te dijera yo lo que deberías cuidar tú, colegui…
Entiendo que la FIFA ya estará actuando ante unas declaraciones tan alarmantes como estas. Porque no solo atentan contra los valores de igualdad y respeto que el fútbol internacional defiende, sino que son un retroceso… pic.twitter.com/N4eeIXJiIn
— Sara Sálamo (@SaraSalamo) July 20, 2025
“Entiendo que la FIFA ya estará actuando ante unas declaraciones tan alarmantes como estas. Porque no solo atentan contra los valores de igualdad y respeto que el fútbol internacional defiende, sino que son un retroceso peligroso en un momento donde el deporte debe ser ejemplo, no vergüenza. Cuando un jugador con visibilidad global sugiere que las mujeres ‘deberían cuidar el hogar’ y culpa a nuestras luchas de ‘erradicar la masculinidad’, no está opinando: está perpetuando un machismo rancio, violento y sistémico. Y la FIFA debe penarlo. Con firmeza. Con claridad. Porque el verdadero compromiso con la igualdad no se escribe en pancartas ni se graba en spots: se demuestra en decisiones, en sanciones y en límites. Y este caso lo necesita. A estas alturas, en pleno 2025, tener que seguir defendiendo que las mujeres podemos (y debemos) aspirar a las mismas metas, carreras y sueños que los hombres, no solo es indignante: es agotador. Pero aquí seguimos. Peleando. Por nosotras, por nuestras hijas… y también por nuestros hijos. Porque merecen crecer viendo que este deporte, y el mundo, se toman en serio la igualdad y la justicia”, escribió en X la actriz.
Mientras los discursos basados en el machismo y la misognia sigan vigentes, es clave mantener una mirada crítica sobre el contenido que consumimos en redes sociales para identificar estereotipos y violencia textual, y entonces cuestionarlos hasta desmantelarlos. Solo así será posible construir un sistema de valores donde los derechos de la mujeres sean reconocidos y respetados porque el camino del feminismo aún no está completado.











































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































