Christina Aguilera aprobaría este peinado Y2K que llevó la actriz de Wednesday a una fiesta en Nueva York.
Por Lorena Meouchi vía Vogue
Jenna Ortega está dando cátedras de method dressing para la promoción de la segunda temporada de Wednesday. La estrella de nuestra portada del Vogue Latinoamérica del mes de julio, está conquistado con todo tipo de atuendos góticos, maquillaje dramático, cejas decoloradas y peinados creativos. “Merlina” en pleno 2025 se ve como una verdadera experta de moda. Entre vestidos de Fendi, Ashi Studios y Simone Rocha, la actriz de raíces latinas está en una fase experimental que no ha pasado desapercibida.
Ya hablamos mucho de su vestido de rayas color camello y negro con abrigo de peluche y botas de bruja con cordones hasta la rodilla en alfombras rojas de la segunda temporada de Merlina. Lo que nos trajo hasta aquí es su peinado wetlook que nos transporta a lo mejor de la era Y2K. Sí, cuando sonaban los mejores éxitos de Britney Spears y Christina Aguilera en todas las radios. Y fue precisamente esa última cantante, la que llevó un estilo similar a los VMA Music Awards del 2002.
Sí, ese look icónico de Christina que llevaba con un tinte platinado de luces oscuras y baby braids con textura húmeda. Jenna lo interpretó a su manera en la Wednesday Graveyard Gala: A Listening Party to Die For, que tuvo lugar en Nueva York. Con la presencia del elenco y una participación musical de Lady Gaga, Jenna conquistó bajo los reflectores con un vestido de GapStudio by Zac Posen.
Jenna Ortega revive el wetlook de los 2000 con baby braids y fleco
Se trata de un peinado con melena suelta y textura húmeda que le da ese efecto de sirena a todo el cabello. Para lograrlo se puede aplicar mousse con un peine de cerdas gruesas, como nos enseñó el experto capilar Guido Palau en su colección de productos con Zara. La actriz además agregó pequeñas trenzas o baby braids que hacen que el peinado se vea aún más divertido, como en el video Christina Aguilera Dirrty de 2002. Jenna Ortega finalizó todo el look con unos mechones enmarcándole el rostro. Sin duda, uno de sus peinados más dramáticos hasta la fecha y uno de los que más nos han gustado por transportarnos a lo mejor de la era de los 2000.


































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































