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Cada 13 de octubre se recuerda el Día Sin Brasier, una fecha vinculada a la sensibilización sobre el cáncer de mama. Jennifer Aniston, Kendall Jenner y Gillian Anderson han protagonizado conversaciones sobre la comodidad y la libertad de mostrar el cuerpo.

Por Suelen Granda vía Nueva Mujer

El 13 de octubre se conmemora el Día Sin Brasier, conocido internacionalmente como No Bra Day. La fecha se popularizó en redes sociales durante el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama y, con el tiempo, también se convirtió en un espacio para hablar sobre la comodidad, la autonomía corporal y las expectativas que todavía existen sobre la apariencia de las mujeres.

No llevar sostén es una decisión personal. Para algunas mujeres responde a una preferencia de estilo; para otras, a la comodidad o al deseo de dejar de preocuparse por las críticas sobre su cuerpo. En la cultura popular, varias celebridades han contribuido a ampliar esta conversación, aunque no todas defienden las mismas causas ni se identifican necesariamente con un movimiento específico.

Jennifer Aniston: un debate que comenzó en la televisión

Durante años, el vestuario de Rachel Green, el personaje que Jennifer Aniston interpretó en Friends, llamó la atención de los espectadores por la forma en que se marcaban sus pezones bajo la ropa.

En una entrevista con Vogue en 2017, la actriz respondió a las preguntas sobre este detalle y aclaró que sí utiliza brasier. También cuestionó por qué debía sentir vergüenza por la apariencia natural de sus pechos.

«No sé por qué se supone que debo avergonzarme de ellos; es simplemente la forma en que son mis pechos», explicó. Su respuesta puso el foco en una cuestión que trasciende la moda: la naturalidad del cuerpo femenino y el escrutinio al que se somete incluso a las figuras públicas.

Kendall Jenner: comodidad y elección personal

La modelo Kendall Jenner también ha hablado abiertamente sobre la decisión de salir sin brasier. En 2016, al escribir sobre su estilo personal en su sitio web, cuestionó por qué esta elección generaba tanta atención.

Jenner defendió que no veía un problema en prescindir de la prenda y describió la experiencia como una combinación de comodidad, seguridad y libertad para elegir cómo vestirse. Sus declaraciones se sumaron a una conversación más amplia sobre las normas que condicionan la vestimenta femenina.

Su postura no implica que todas las mujeres deban dejar de usar sostén, sino que esa decisión no tendría que convertirse en motivo de censura o juicio social.

Rihanna: la moda como expresión de libertad

La cantante y empresaria Rihanna ha desafiado las convenciones de la moda con prendas transparentes, escotes pronunciados y estilismos que prescinden del brasier. Sus elecciones han convertido su vestuario en parte de la conversación sobre los límites que la sociedad impone a la apariencia femenina.

Su presencia en esta selección responde a su influencia en la moda y a la manera en que sus elecciones de vestuario cuestionan las reglas tradicionales sobre cómo debe mostrarse el cuerpo femenino.

Florence Pugh: el cuerpo femenino no debería ser motivo de vergüenza

En julio de 2022, la actriz británica Florence Pugh generó una amplia conversación en redes sociales al asistir al desfile de alta costura de Valentino en Roma con un vestido fucsia transparente que dejaba el pecho al descubierto. Las críticas que recibió la llevaron a pronunciarse sobre la sexualización y los comentarios dirigidos al cuerpo de las mujeres.

En una publicación de Instagram, Pugh cuestionó la facilidad con la que algunas personas se sentían con derecho a juzgar públicamente la anatomía femenina. Su respuesta puso el foco en una contradicción: mientras se presenta el cuerpo de las mujeres como objeto de observación, mostrarlo de una manera que se aparta de las convenciones todavía provoca reacciones y cuestionamientos.

Gillian Anderson: “Es demasiado incómodo”

En julio de 2021, la actriz Gillian Anderson, conocida por sus papeles en The X-Files y Sex Education, contó durante una sesión de preguntas y respuestas en Instagram Live que había dejado de usar brasier.

La intérprete explicó que la prenda le resultaba demasiado incómoda y que no tenía intención de volver a utilizarla de forma habitual. Incluso bromeó con que no le importaba si sus pechos llegaban hasta el ombligo: no pensaba volver a ponerse un sostén.

Su comentario, difundido por medios internacionales, conectó con personas que durante el confinamiento por la pandemia habían priorizado la comodidad frente a las rutinas de vestimenta.

Joselyn Ayluardo: dejar el brasier para sentirse libre

En Ecuador, la creadora de contenido y activista por el amor propio y la aceptación de los cuerpos Joselyn Ayluardo también ha cuestionado las normas sociales que condicionan la forma en que las mujeres visten y muestran su cuerpo.

En una declaración publicada por Expreso, Ayluardo explicó que su decisión de dejar de usar brasier surgió de una reflexión personal sobre la libertad y las diferencias entre las exigencias sociales dirigidas a mujeres y hombres.

“Hemos estado sometidas a usar algo para que los pezones no se vean, pero no pasa lo mismo con los hombres. Dejé de usar brasier cuando me di cuenta de que más allá de una forma de rebelarme, lo hacía para sentirme libre conmigo misma. Creé el movimiento ‘Embrace your beauty’ para que las mujeres aumenten su empoderamiento”, señaló.

Su testimonio conecta la elección de no utilizar esta prenda con una reflexión más amplia sobre la aceptación corporal. A través de Embrace Your Beauty, su propuesta busca promover el empoderamiento femenino y cuestionar los estereotipos que influyen en la percepción del cuerpo.

Más allá de la moda: el derecho a decidir

La conversación sobre el brasier también se relaciona con el movimiento Free the Nipple, que cuestiona las diferencias sociales y culturales en la manera de mostrar el pecho femenino y masculino. Aunque ambos temas pueden coincidir, el Día Sin Brasier y Free the Nipple no son exactamente lo mismo.

También es importante distinguir la libertad de vestimenta de la prevención del cáncer de mama. No existe evidencia científica sólida que permita afirmar que dejar de usar brasier previene esta enfermedad. Por eso, una fecha que busca generar conciencia debe acompañarse de información sanitaria fiable, sin sustituir las recomendaciones profesionales sobre detección y atención médica.

Al final, llevar sostén o prescindir de él no debería convertirse en una obligación en ninguna dirección. La comodidad, las preferencias personales y el contexto de cada mujer son suficientes para decidir qué usar. La discusión de fondo no es imponer una nueva regla, sino permitir que cada persona elija sin que su cuerpo se convierta en objeto de vergüenza o escrutinio público.

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