La cantante derrochó glamour en todo su esplendor.
Por Kara Nesvig vía Glamour
Chappell Roan y sus atuendos extrovertidos vuelven a apoderarse de los titulares.
En la escena musical de hoy, donde la imagen y la personalidad pesan casi tanto como la propia música, la intérprete de éxitos como Good Luck, Babe! y My Kink Is Karma ha logrado brillar con un estilo único.
Su talento no se limita a la fuerza de su voz ni a la franqueza de sus letras, sino que se enriquece con una identidad visual intensa, teatral y marcada por la nostalgia. Chappell Roan ha creado un universo propio en el que moda, maquillaje y puesta en escena se funden con la música para dar vida a un espectáculo total.
Chappell Roan luce majestuosa: combina su maquillaje con su vestido
Combinar el maquillaje con la ropa ha sido durante mucho tiempo uno de los mejores y más fáciles trucos de maquillaje, pero dejemos que Chappell Roan lo haga a su manera y le dé una vuelta de tuerca al look “a juego”.
Mientras que la gente normal combinaría su sombra de ojos con el color de su vestido o su top, eligiendo un tono bronce, verde o morado e imitándolo en su paleta de maquillaje, la cantante combinó su beauty look con su vestido.
Siempre prestamos mucha atención a los maquillajes y atuendos de Chappell Roan en sus actuaciones (nunca olvidemos el homenaje a la Estatua de la Libertad del Governor’s Ball 2024, con pintura corporal verde). En este caso, su reciente look en el Festival Sziget de Budapest (Hungría) no fue la excepción.
El corpiño de su traje inspirado en un tutú de circo era un primer plano ampliado de su propia cara, y esa cara llevaba la misma sombra de ojos, base de maquillaje ultra pálida, casi blanca, y resplandeciente iluminador dorado que su homóloga en la vida real.
Tanto la Chappell Roan como la versión del vestido llevaban una sombra azulaguamarina brillante aplicada en todo el párpado, con un toque de púrpura amatista espolvoreado bajo sus cejas finas al estilo de los años 30.
El maquillaje a juego no fue el único momento icónico del espectáculo. En un momento dado, Chappell Roan llevaba un tocado de su propia cabeza, con sus característicos rizos rojos y largos, y una varita con otra versión en miniatura de su cabeza.
















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































