She’s the real Iron Lady.
Por Pamela Vázquez vía Glamour
Danna se acaba de convertir en la musa de la moda bridal, pero no para la protagonista de las nupcias, sino para las que estarán a su lado a cada momento, ayudándola tanto a completar los preparativos, como a disfrutar de la celebración al máximo.
Por supuesto, hablamos de las damas de honor, cuya vestimenta debe ser armoniosa con el vestido de novia en el sentido estético y práctico, pues si bien requiere un diseño favorecedor a través del color, las texturas o los estampados, también necesita brindar cómodidad para que se puedan mover con libertad siguiendo la pauta de la novia.
Durante un evento de Don Julio en el marco del lanzamiento de su nuevo sencillo, ‘Khe Calor’, la cantante mexicana de 30 años lució una pieza digna de un enlace matrimonial con escenario citadino porque representa el color del concreto presente en cada creación arquitectónica de gran altura.
¿Serás la dama de honor en una boda inspirada en Nueva York, CDMX, Tokio, Chicago o Toronto? Muéstrale esta inspo a la wedding planner.
Danna encontró el vestido perfecto para una dama de honor citadina: favorecedor, práctico y brillante
Este vestido de la princesa del pop latino es asimétrico en satén gris acero, una propuesta perfecta para reinterpretar el papel de dama de honor en una boda urbana. El corte al bies abraza la silueta con suavidad, mientras la apertura en el hombro derecho aporta un aire contemporáneo y sensual. El largo midi lo hace versátil para desplazarse cómodamente por la ceremonia hasta la recepción nocturna, reflejando las luces urbanas con cada movimiento gracias al brillo satinado de la tela.
El peinado, con ondas sueltas y definidas, aporta un contraste relajado frente a la sofisticación del vestido. El volumen natural del cabello da un toque fresco y juvenil, evitando que el look se vea demasiado rígido o ceremonial. Es el tipo de peinado que funciona igual de bien en un salón elegante como en una terraza con vista panorámica a los rascacielos.
En cuanto al maquillaje, Danna opta por una piel impecable con acabado luminoso, cejas definidas y labios en un tono nude con matices cálidos, lo que realza su naturalidad sin robar protagonismo al conjunto. La mirada se enfatiza con sombras en tonos tierra y un delineado sutil, creando profundidad sin llegar a ser dramático, ideal para una boda de tarde que se extiende hasta la noche.
Las uñas, en un tono neutro cremoso, completan el look con discreción y elegancia, permitiendo que las sandalias de tacón fino decoradas con detalles brillantes sean los encargados de aportar el toque festivo. En conjunto, este estilismo combina modernidad, comodidad y glamour, perfecto para una dama de honor que quiere honrar el evento sin perder su esencia chic de ciudad.

















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































