Su esposo sostuvo durante semanas que estaba detenida, hasta que las autoridades encontraron su cuerpo oculto en el apartamento donde vivían
Por Adela Araujo vía Nueva Mujer
La desaparición de Lina María Guerra terminó convirtiéndose en un caso que ha conmocionado a Colombia y Estados Unidos. La mujer, residente en Norfolk, Virginia, dejó de comunicarse con su familia el 17 de enero y, desde entonces, sus seres queridos iniciaron una búsqueda llena de incertidumbre.

Quien respondía por ella era su esposo, David Varela. Según relató la familia, el hombre aseguró que Lina María había sido detenida por un supuesto robo e incluso envió una fotografía en la que aparecía con lo que parecía ser un uniforme de prisión.
La imagen despertó las primeras sospechas
Aunque la explicación parecía convincente, el hermano de la víctima, Juan Diego Echavarría, aseguró que algo no le cuadraba.

“Cuando vi la foto sentí que esa no era ella”, recordó durante una entrevista con el programa Testigo Directo.
Las dudas crecieron y la familia denunció la desaparición. Sin embargo, David Varela continuó sosteniendo que su esposa seguía con vida e incluso afirmó que había sido condenada a cinco años de cárcel.
El hallazgo cambió por completo la investigación
El 5 de febrero las autoridades encontraron el cuerpo de Lina María Guerra dentro de un congelador en el apartamento donde vivía con su esposo.

Tras el hallazgo, los investigadores señalaron a David Varela como principal sospechoso. Según la investigación, el hombre abandonó Estados Unidos después de la desaparición y viajó hacia Asia.
La búsqueda internacional permitió localizarlo en Hong Kong, desde donde fue trasladado nuevamente a territorio estadounidense para enfrentar el proceso judicial.
























