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Oficialmente comenzó la temporada de los labios resecos e irritados, ve como mantenerlos hidratados.

Por Andrea Carbajal vía Glamour

¿Labios resecos por el invierno? Con la llegada de una nueva ola de frío, nuestra piel pide un cambio de rutina y, aunque solemos enfocarnos en el rostro o las manos, los labios son los grandes olvidados. El viento, la calefacción y la deshidratación los resecan, los agrietan y, a veces, incluso provocan pequeñas heridas difíciles de sanar.

Con la llegada del invierno, el frío y el viento se convierten en los peores enemigos de unos labios suaves y saludables. Aunque parezca un detalle menor, unos labios deshidratados no solo resultan incómodos, sino que pueden afectar la apariencia del rostro en general. Por eso, cuidar esta zona tan delicada no es un simple gesto estético, sino una verdadera necesidad de bienestar.

Por qu debes cuidar tu contorno de labios
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¿Labios resecos por invierno? Los mejores tips para mantenerlos hidratados

La hidratación

La primera regla de belleza —en cualquier temporada— es mantener una buena hidratación de los labios. El frío puede disminuir la sensación de sed, pero eso no significa que el cuerpo no necesite agua. Beber al menos dos litros diarios ayuda a mantener la piel y los labios saludables. Complementa este hábito con alimentos ricos en agua y antioxidantes, como pepino, naranja, sandía o frutos rojos, que además fortalecen la barrera cutánea.

Puedes apoyarte con sueros faciales con ácido hialurónico y aplicar un poco sobre los labios antes del bálsamo para potenciar la retención de humedad.

Bálsamos labiales

El bálsamo labial es literalmente lo que necesitarás para proteger la piel de los labios del aire seco y las bajas temperaturas. Opta por fórmulas ricas en manteca, cera de abeja, aceites naturales (como coco o almendra) y, sobre todo, que incluyan protector solar.
Aunque el sol no se perciba tan fuerte en invierno, los rayos UV siguen activos y pueden causar deshidratación y envejecimiento prematuro.

Aplícalo varias veces al día —especialmente antes de salir de casa o al exponerte al viento— y repite antes de dormir para que actúe como una mascarilla reparadora nocturna.

Exfolia (una vez por semana)

Eliminar las células muertas ayuda a que los productos hidratantes penetren mejor. Puedes usar un exfoliante suave específico para labios o preparar uno casero mezclando azúcar con miel o aceite de coco. Realiza movimientos circulares muy suaves, sin presionar demasiado, y enjuaga con agua tibia. Luego aplica una capa generosa de bálsamo para sellar la hidratación.

mascarillas para los labios agrietados
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No te lamas los labios

Cuando los labios se sienten secos, el instinto nos lleva a humedecerlos con saliva, pero este hábito solo empeora la situación. La saliva contiene enzimas que, en lugar de hidratar, erosionan la piel y la dejan aún más reseca. En su lugar, lleva siempre contigo un bálsamo y reaplica cada vez que sientas la necesidad de humedecerlos.

Evita arrancar los pellejitos

Quitar las pieles muertas con los dedos o los dientes puede provocar pequeñas heridas e infecciones. Si notas descamación, aplica una capa de bálsamo reparador o vaselina y deja que actúe unos minutos. Después, frota suavemente con un paño húmedo o un cepillo de labios.

Usa mascarillas

El invierno es el momento perfecto para incluir mascarillas hidratantes para labios en tu rutina. Existen versiones nocturnas con ácido hialurónico, miel, aloe vera o péptidos, que reparan en profundidad mientras duermes, o si lo prefieres una opción natural, puedes aplicar una capa de miel pura durante 15 minutos y retirarla con agua tibia.

Cuida tus hábitos

No todo depende de los cosméticos: el ambiente también influye. El uso constante de calefacción reseca el aire y, con ello, los labios. Para contrarrestarlo, utiliza un humidificador en casa.
Evita también fumar, ya que el tabaco reduce la circulación y acelera la deshidratación de la piel.

Maquíllalos con productos hidratantes

Si usas labiales en tu día a día, escoge fórmulas hidratantes o en textura cremosa. Los acabados mate o de larga duración pueden resecar aún más, sobre todo si los labios ya están sensibles.
Antes de aplicar color, utiliza un primer labial o una capa delgada de bálsamo para crear una barrera protectora.

Cuidar tus labios durante el invierno no requiere una rutina complicada, sino constancia. Un poco de hidratación diaria, productos nutritivos y buenos hábitos son suficientes para mantenerlos suaves, flexibles y radiantes.

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